Dean Jaime Gomez Spotlighted by Latin American Business Publication

Friday, June 21, 2019TOPICS: InternationalLeadershipSpotlights

USD School of Business Dean Jaime Alonso GomezUSD School of Business Dean Jaime Alonso Gomez
begin quote“Para mí la experiencia más especial que he tenido, es una experiencia continua, es un evento único, es el reconocer, revitalizar el deseo de seguir educando gente para tener una sociedad más próspera, más justa, más igualitaria.

Dean Jaime Alonso Gómez was interviewed and featured by Latin American publication, MBA International Business, on his commitment to education throughout his career. See article below as published in Spanish.

Cómo deben entender la excelencia las escuelas de negocios?

Hay 3 grandes vertientes para entender la excelencia, una de ellas es cómo contribuye una escuela de negocios al mejoramiento de la sociedad, que es formando gente, pero involucrándose en las actividades que beneficien a la comunidad. Entonces, la variable número uno en la excelencia es la capacidad de ? servir y ser instrumento útil para tener una sociedad más próspera y más justa. La otra variable es, definitivamente que las escuelas de negocios tienen la función de crear conocimiento, de diseminar el conocimiento de tal manera que las prácticas de administración sean innovadoras, creativas, y que no permanezcamos de una manera sin movimiento. Aquí tenemos la segunda variable: la generación y creación de conocimiento y la diseminación del mismo. Y la tercera variable son los lugares donde se encuentra la gente, hombres y mujeres de empresas, emprendedores, consultores compartiendo experiencias, compartiendo aprendizajes con el propósito de generar una visión del management más robusta, más rigurosa, y relevante. Entonces, son 3 maneras en que las escuelas de negocios deben entender el concepto de excelencia: uno, la capacidad de servir y construir una sociedad, eso es ser relevante y pertinente; dos, la creación y generación de conocimiento y diseminación de mejores prácticas; y tercero, lugares de encuentro de gente interesada en el management.

En ese mismo contexto de lograr la excelencia, ¿Cómo diseñar un programa MBA?

Las personas que estamos en las empresas o en las escuelas de negocios, sabemos que el mercado genera necesidades y oportunidades, entonces una variable muy importante a considerar son las necesidades, las expectativas del mercado. Eso es fundamental. Pero por otro lado, hay gente que está innovando, creando emprendedores, investigadores, entonces, sobre prácticas que el mercado o expectativas que el mercado tiene, hay diferentes maneras de entender posibilidades de ser diferentes, por ejemplo, las empresas jugueteras nunca se imaginaron que la competencia les iba a venir de la electrónica, y entonces empezamos a ver cómo, basado en una serie de recursos y competencia, la industria electrónica dijo: “puedo empezar a hacer juguetes, juguetes electrónicos” y así surge el Xbox. Entonces, la primera variable para diseñar un programa MBA es desde la necesidad y expectativa del mercado. La segunda variable parte desde ideas innovadoras y generadoras. La tercera de quién que se atreva a hacer cosas sustantivamente diferentes, y estoy hablando de apuestas estratégicas. Entonces, un currículum académico para diseñar un MBA puede salir de cualquiera de los 3: de las necesidades del mercado, de la transferencia de prácticas entre diferentes sectores, y de apuestas estratégicas. 

Al diseñar un programa MBA no podemos dejar de lado la globalización de la economía, ¿cómo lograr que un alumno MBA desarrolle una visión global de los negocios?

Hace una buena cantidad de años cuando yo estaba estudiando en la universidad, nos preguntábamos si debíamos enviar o no a nuestros hijos a estudiar al extranjero, ahora la pregunta es a qué edad. Antes nos preguntábamos si debería aprender un idioma extranjero, ahora se aprende una segunda o tercera lengua. Para que una escuela de negocios realmente proporcione una educación global o un global mindset, es muy importante que el profesorado sea internacional. Por ejemplo, en la escuela de negocios de la Universidad de San Diego donde yo soy decano, el 40% de los profesores son bilingües o pentalingües, dominan desde 2 a 5 idiomas. El 78% de los profesores han tenido experiencia trabajando o enseñando fuera de Estados Unidos, y aproximadamente el 65% tienen doble nacionalidad, la americana más la de su origen. Tenemos profesores de la India, de la ex Unión Soviética, de América Latina, de Asia, de todos los continentes. Entonces, nuestro alumno se lleva de sus profesores, no solamente una educación sólida desde el punto de vista académico, sino también una visión global de los procesos de negocios en el mundo. Para mí, hablar de una educación global en donde todos los profesores son locales, en donde los materiales de aprendizaje son en una sola lengua, y en donde todos los compañeros son de la misma ciudad, es un poco compleja, versus, tener procesos como los que mencioné referido al profesorado. Nosotros en nuestra escuela de negocios tenemos estudiantes de 30 países. Entonces, para que una escuela de negocios ofrezca realmente desarrollar una visión global en sus alumnos, tiene que realizar cambios internos, no se trata nada más de verbalizar un deseo. Realizar cambios internos significa políticas de contratación, políticas de que los materiales deben tener contenido global, política de que los alumnos sean capaces de leer dos o tres lenguas y comunicarse en dos o tres lenguas, procesos de doble y triple titulación y todo lo demás que ya es una práctica que a mí en particular, a principios de los 90, me tocó lanzar el primer Double MBA y DBA en el continente americano, y ahora ya son prácticas estándar, pero en su momento fue revolucionario. Esto implica también modificar una serie de elementos internos en la administración de la escuela, donde tener alumnos musulmanes, judíos cristianos e interistas budistas, implica un proceso de apertura en la generación de los procesos administrativos de la escuela. Entonces, es un proceso complejo, como lo es la globalización y no es para nada un deseo mercadotécnico para atraer estudiantes.

¿Cuál es el principal requisito que debe tener alguien que quiera ser admitido en un programa MBA?

Yo creo que debe tener varias condiciones. La primera es que sea capaz de contribuir al aprendizaje de sus compañeros, no se trata nada más de recibir conocimiento, sino de contribuir y construir juntos. Ese sería un requisito muy importante. Otro, hay requisitos de entrada en términos de experiencia académica, profesional, promedios académicos, exámenes establecidos. Cuando se logra tener una mezcla de ambas, capacidad que el estudiante contribuya y co-construya, y que además tenga una trayectoria exitosa, es fenomenal. Pero, además, hay una última vertiente que cada vez es más importante. No solamente se trata de que tanto aprendes y contribuyes con tus compañeros en tu pequeño círculo, sino que tanto puedes construir para desarrollar una sociedad más próspera y más justa, que desde la visión de la empresa no solamente se vea la función de profits o de utilidades o rentabilidad, sino que se vean las 5 Ps: people, planet, profits, peace and prosperity, the Penta Bottom Line approach to the business enterprise, y eso es lo que estamos haciendo nosotros en la Universidad de San Diego, porque además nuestros valores y principios exigen que así sea, la educación de negocios tiene que tener un propósito alrededor de las 5 Ps.

Recientemente acaba de ser reconocido por BALAS (Business Administration Latin American Studies) con el “Balas Fellow”, un reconocimiento por su aporte a la investigación, enseñanza y servicio a América Latina, ¿qué nos puede comentar al respecto?

A lo largo de 40 años en ese sector, uno trabaja con el deseo de abrir posibilidades a través de la educación, posibilidades a que la gente pueda desarrollarse y contribuir, y al final de cuentas la educación tiene el propósito de que todos seamos mejores, mejores en nuestra capacidad de hacer y en nuestra capacidad de servir. El reconocimiento a los que hemos estado trabajando en BALAS o en otras instituciones o asociaciones, es simple y sencillamente una visibilidad de un compromiso claro por 40 años, y que en esta ocasión me toca a mí, pero hay muchos más que también lo merecen. Entonces, significa un reforzar el compromiso por lo que he estado haciendo estos 40 años, lo he visto en mis hijos cómo se han desarrollado a través de la educación, a través de miles de estudiantes en más de 50 países donde he impartido clases. El reconocimiento es una alegría en colectividad con todos los que estamos involucrados con la educación.

¿Cuál es la mayor satisfacción que ha sentido en su vida en esta tarea como profesor?

Cuando estaba entre los 18 y 20 años de edad, yo era profesor de gimnasia olímpica de pequeñas niñas que estaban entre 7 y 11 años, y yo veía cómo con un poquito de entrenamiento y educación, las niñas podían desarrollar ejercicios más complejos, más demandantes, más disciplinados, rutinas de gimnasia más elaboradas, y ahí tomé consciencia que la educación puede hacer que las personas rápidamente pasen a su siguiente nivel de desarrollo. Entonces, para mí la experiencia más especial que he tenido, es una experiencia continua, es un evento único, es el reconocer, revitalizar el deseo de seguir educando gente para tener una sociedad más próspera, más justa, más igualitaria.

Es evidente que su principal compromiso es con la educación, pero, ¿cómo es la vida de Jaime Alonso Gómez?

Mi vida tiene 4 mitades, no dos, sino 4. La mitad más importante y más relevante y básica es mi familia. La segunda mitad es definitivamente la academia. La tercera es la consultoría, y la cuarta es el labor en la comunidad. Yo me involucré mucho en actividades en la comunidad cuando a un hermano menor lo secuestraron, entonces yo fui el responsable de todo el proceso de negociación para rescatarlo, y fue ahí donde me di cuenta que hay muchas cosas que tenemos que hacer para evitar el crimen, para evitar la maldad. Entonces, una de mis 4 mitades la dedico yo de manera pro bono a tratar de construir una sociedad más justa y más próspera, porque como educador es importantísimo vincularse con la comunidad. Entonces son 4: la academia, la consultoría, la comunidad y la familia; y desde luego, no es que una sea más importante que otra, tienen momentos en el tiempo, pero cuando se integran las 4 es algo fascinante. Por ejemplo, con mis dos hijos mayores vamos juntos a hacer labores de comunidad, mi hijo el mayor es médico y trabaja mucho en médicos sin fronteras. Hay muchas cosas que como familia completa podemos hacer, empezando con que los 4 somos profesores. Cuando se integran las 4 mitades, le da un sentido particularmente especial a mi vida.

Para terminar, ¿Qué es lo que más le apasiona de la vida?

Lo que más me apasiona en la vida es sencillamente ver el resultado de mi trabajo a través de mis estudiantes, cómo ellos generan riqueza social, riqueza económica, riqueza política, riqueza tecnológica en la sociedad. Lo que más me apasiona es el sentido de propósito, la educación siempre es con un propósito, la educación es un fin, entonces cuando ese propósito se manifiesta en chicos y chicas egresados que son internacionalmente competitivos, que son socialmente responsables, que son ecológicamente amigables, que se involucran con sus comunidades, eso es una obra de arte, una obra de arte de todos los que estamos en la educación, en donde la construimos juntos como un equipo; y el arte, el diseño y la creatividad, son cosas que siempre me han apasionado.

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Renata Ramirez
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